viernes, 29 de enero de 2016

¿NO NECESITAMOS PROFETAS? - José Antonio Pagola


¿NO NECESITAMOS PROFETAS? - José Antonio Pagola

«Un gran profeta ha surgido entre nosotros». Así gritaban en las aldeas de Galilea, sorprendidos por las palabras y los gestos de Jesús. Sin embargo, no es esto lo que sucede en Nazaret cuando se presenta ante sus vecinos como ungido como Profeta de los pobres.

Jesús observa primero su admiración y luego su rechazo. No se sorprende. Les recuerda un conocido refrán: «Les aseguro que ningún profeta es bien acogido en su tierra». Luego, cuando lo expulsan fuera del pueblo e intentan acabar con él, Jesús los abandona. El narrador dice que «se abrió paso entre ellos y se fue alejando». Nazaret se quedó sin el Profeta Jesús.

Jesús es y actúa como profeta. No es un sacerdote del templo ni un maestro de la ley. Su vida se enmarca en la tradición profética de Israel. A diferencia de los reyes y sacerdotes, el profeta no es nombrado ni ungido por nadie. Su autoridad proviene de Dios, empeñado en alentar y guiar con su Espíritu a su pueblo querido cuando los dirigentes políticos y religiosos no saben hacerlo. No es casual que los cristianos confiesen a Dios encarnado en un profeta.

Los rasgos del profeta son inconfundibles. En medio de una sociedad injusta donde los poderosos buscan su bienestar silenciando el sufrimiento de los que lloran, el profeta se atreve a leer y a vivir la realidad desde la compasión de Dios por los últimos. Su vida entera se convierte en «presencia alternativa» que critica las injusticias y llama a la conversión y el cambio.

Por otra parte, cuando la misma religión se acomoda a un orden de cosas injusto y sus intereses ya no responden a los de Dios, el profeta sacude la indiferencia y el autoengaño, critica la ilusión de eternidad y absoluto que amenaza a toda religión y recuerda a todos que solo Dios salva. Su presencia introduce una esperanza nueva pues invita a pensar el futuro desde la libertad y el amor de Dios.

Una Iglesia que ignora la dimensión profética de Jesús y de sus seguidores, corre el riesgo de quedarse sin profetas.

Nos preocupa mucho la escasez de sacerdotes y pedimos vocaciones para el servicio presbiteral. ¿Por qué no pedimos que Dios suscite profetas? ¿No los necesitamos? ¿No sentimos necesidad de suscitar el espíritu profético en nuestras comunidades?
Una Iglesia sin profetas, ¿no corre el riesgo de caminar sorda a las llamadas de Dios a la conversión y el cambio?
Un cristianismo sin espíritu profético, ¿no tiene el peligro de quedar controlado por el orden, la tradición o el miedo a la novedad de Dios?

31 de enero 2016
4 Tiempo ordinario - C
(Lucas 4,21-30)



DESCONCIERTO
Escrito por  Florentino Ulibarri

Señor:
Que quienes te buscan a tientas,
te encuentren;
que quienes dudan una y mil veces,
no desistan;
que quienes se extravían en su camino,
vuelvan;
que quienes creen conocerte y poseerte,
sigan buscándote.

Que quienes caminan a tientas y solos,
no se pierdan;
que quienes tienen miedo al futuro,
se abran a la confianza;
que quienes no logran triunfar,
perseveren;
que quienes tienen hambre y sed,
sean saciados.

Que los grandes y poderosos
se sientan vulnerables;
que los amargados de la vida
disfruten de tu presencia y gracia;
que los olvidados de todos
dejen oír su canción;
que tus hijos e hijas
nunca nos saciemos de tus dones.

Que quienes desean y buscan milagros
sepan acogerlos;
que quienes gustan presumir de profetas
acepten a los de su tierra;
que quienes se descubren leprosos
bajen a lavarse a un humilde río;
que quienes tienen pensares ocultos
no se enfurezcan contigo.

Y si Tú nos provocas nuevamente,
como provocaste
a tus paisanos de Nazaret entonces,
danos la gracia
de entenderte y tolerarte ahora,
y descubrir
quién eres, a pesar de las apariencias
y de tus pobres orígenes.

¡Señor,
ábrete paso entre nosotros
y sigue tu camino
aunque nos escandalicemos!





LA SALVACIÓN QUE JESÚS OFRECE NO ES LA QUE ESPERAMOS
Escrito por  Fray Marcos
Lc 4, 21-30

Seguimos con el tema del domingo pasado. “hoy se cumple esta escritura” pero no va ser como esperan los de su pueblo. En todos los evangelios se habla de los milagros de Jesús como manifestación de su divinidad, pero a la vez se critica que los que le conocieron pretendan poner en ellos la salvación ofrecida por Jesús. Una salvación material que debía consistir en librarles de sus limitaciones desde fuera y por el poder de Dios, directo o a través de un intermediario. Seguimos arrastrando la idea de Dios del paleolítico: el todopoderoso que va a poner su poder a mi servicio si cumplo unos requisitos.

Hoy se cumple esa escritura. Dios la cumple siempre sin tener que hacer nada. Que se cumpla hoy, depende de mí. Por no tener en cuenta estos dos planos, la religión nos ha metido por un callejón sin salida y nos ha hundido en la miseria. Seguimos esperando que Dios haga lo que me toca hacer a mí. Soy yo el que tengo que preguntarme: ¿cumplo yo hoy esa escritura que acabáis de oír?

La misma iglesia, ya desde muy pronto, prefirió potenciar en Jesús la idea de Hijo de Dios y se olvidó de la de Mesías; aunque está claro que en los orígenes querían decir lo mismo. Así, la salvación que se pensaba como acontecimiento que debía darse en la historia, se convirtió en la salvación trascendente y ahistórica para el más allá. El mordiente que encerraba la imagen del mesías, se disolvió como un azucarillo. Jesús ya no necesita hacer presente la liberación desde la historia sino desde la estratosfera de su divinidad.

Hemos leído: “todos le daban su aprobación y se admiraban...”. Pero hay una traducción alternativa: El verbo griego (martyreo) = dar testimonio, que se traduce por “dar su aprobación”, cuando está construido con dativo, significa “testimoniar en contra”. Por otra parte, (thaumazo) = Admirarse, significa también extrañarse, es decir, una admiración negativa. Entonces la traducción sería: “todos se declaraban en contra, extrañados del discurso sobre la gracia (para todos) que salía de sus labios”. Así cobra pleno sentido la respuesta de Jesús, que de otro modo, parece que inicia él la gresca provocando al personal.

La importancia de suprimir la última frase del texto de Is, queda más clara con la explicación que da hoy Jesús. Tiene que rectificar el texto de Is, pero menciona a otros dos profetas que avalan esa aparente mutilación. Elías y Eliseo son ejemplos de cómo actúa Dios con relación a los no judíos. Para entenderlo hoy, podíamos decir que Elías atendió a una viuda libanesa y Eliseo a un general sirio. ¡Qué poco han cambiado las cosas! La atención a la viuda de Sarepta y Naamán el sirio deja en evidencia la pretensión de salvación exclusiva que los judíos, como pueblo elegido pretendían.

El evangelista quiere subrayar que este argumento contundente, no solo no les convence, sino todo lo contrario, provoca la ira de sus vecinos que se sienten agredidos porque les echa en cara su ceguera. La tradición de Mc, que copia Mt, no hace alusión ni al texto de Is ni a Elías y Eliseo. Esto indica la intención de recalcar la oposición de sus paisanos en Lc. Los primeros cristianos se esforzaron por proponer a Jesús como continuación del AT aprovechando cualquier resquicio para demostrar que en él “se cumplen las Escrituras”. Jesús sobrepasó, con mucho, todo lo que pudieron insinuar las Escrituras.

¿No es este el hijo de José? La única razón que dan los de su pueblo para rechazar las pretensiones de Jesús, es que no es más que uno del pueblo, conocido de todos. A mí me parece muy importante este planteamiento por parte del evangelista. La grandeza de Jesús está en que, siendo uno de tantos, fue capaz de descubrir lo que Dios esperaba de él. Jesús no es un extraterrestre que trae de otro mundo poderes especiales, sino un ser humano que saca de lo hondo de su ser lo que Dios ha puesto en todos los seres. Habla de lo que encontró dentro de sí mismo y nos invita a descubrir en nosotros lo mismo que él descubrió.

La primera oposición que sufre Jesús en este evangelio, no viene de los sumos sacerdotes ni de los escribas o fariseos, sino del pueblo sencillo. Sus paisanos ven que no va a responder a las expectativas del judaísmo oficial, y se enfadan. Cualquier visión que vaya más allá de los intereses del gueto, (familia, pueblo, nación, etc.) será interpretada como traición a la institución. Las instituciones tienen como primer objetivo la defensa de unos intereses frente los intereses de los demás. Incluso nuestra manera de entender el ecumenismo, responde a esta dinámica completamente contraria al evangelio.

Los de su pueblo no pueden aceptar un mesianismo para todos. Ellos esperaban un Mesías poderoso que les iba a librar de la opresión de los romanos y a solucionar todos los problemas materiales. Si Jesús se presenta como tal liberador, ellos tenían que ser los primeros beneficiarios de ese poder. Al darse cuenta de que no va a ser así, arremeten contra él. El odio es siempre consecuencia de un amor imposible. El evangelista echa mano del AT para demostrar que los profetas ya habían manifestado esa actitud de Dios a favor de extranjeros en apuros. Quiere decir que su mensaje no es contrario ni ajeno a la Escritura y que las pretensiones de los de su pueblo son una mala interpretación de la misma.

El Dios de Jesús es Amor incondicional, total. No puede tener privilegios con nadie, porque ama a todos infinitamente. Dios no nos ama por lo que somos o por lo que hacemos. Dios nos ama por lo que Él es. Dios ama igual al pobre y al rico, al blanco y al negro, al cristiano y al musulmán, a la prostituta y a la monja de clausura, a Teresa de Calcuta y a Bin Laden... En algún momento de esta escala progresiva nos patinarán las neuronas. Es más de lo que podemos aguantar. Nos pasa lo que a los paisanos de Jesús. Mientras sigamos pensando que Dios me ama porque soy bueno, nadie nos convencerá de que debemos amar al que no lo es. Si llego a descubrir que Dios me ama sin merecerlo, y a pesar de lo que soy, tal vez podríamos entrar en la dinámica del amor que Jesús predicó.

Jesús viene a anunciar una salvación de todas las opresiones. Pero esa salvación no depende de Dios ni de un intermediario de su poder sino de cada uno de nosotros. Su salvación no va contra nadie, sino a favor de todos. Ahora bien,no debemos ser ingenuos, lo que es buena noticia para los oprimidos, es mala noticia para los opresores. De ahí que, en tiempo de Jesús, y en todos los tiempos, los que gozan de privilegios, se opongan, con uñas y dientes, a esa práctica liberadora. Con el evangelio en la mano, no caben medias tientas. Si no estamos dispuestos a liberar a los oprimidos, somos opresores.

Tenemos que hacer un esfuerzo por comprender que el opresor no hace mal porque daña al oprimido, sino que hace mal porque se hace daño a sí mismo. El que explota a otro le priva de unos bienes que pueden ser vitales, pero lo grave es que él mismo se está deteriorando como ser humano. El daño que hace, le afecta al otro en lo accidental. El daño que se hace a sí mismo, le afecta en lo esencial. El que muere por mi culpa puede morir repleto de humanidad; pero yo, al ser la causa de su muerte, me hundo en la más absoluta miseria. Solo una ignorancia profunda me puede llevar a hacerme tanto daño a mí mismo.

¿Hemos caído en la cuenta de que lo único que puede garantizar mi religiosi­dad, es el servicio a los demás? ¿Nos hemos parado a pensar que sin amor no soy nada? Ahora bien, el único amor del que podemos hablar es el amor a los demás. Sin éste, el amor que creemos tener a Dios, es una falacia. La única pregunta a la que debo contestar es esta. ¿Amo? Sin amor, todos los ritos, todas las ceremonias, todas las oraciones, todos los sacrificios, todas las normas cumplidas, no sirven de nada. Toda nuestra vida cristiana se convertirá en un absurdo si tenemos que concluir que no hemos llegado al verdadero amor.

Meditación-contemplación

Toda posible salvación está ya en tu mano.
Todo el poder de Dios está a tu alcance.
Todo lo que te impide ser tú mismo, puedes evitarlo.
Todo lo que no puedes evitar no debe afectarte.
..................................

Con frecuencia nos sentimos atrapados por fantasmas.
Ignoramos lo que realmente somos y tenemos.
Añoramos lo que no nos ayudará a ser más humanos.
Toma conciencia de tus posibilidades y desplegarlas.
...............................

Tú eres, como Jesús, ungido.
Estás capacitado para la tarea que debes realizar.
Cuando despliegues tu verdadera salvación,
Estarás en condiciones de ayudar a otros a encontrarla.
………………………

Fray Marcos





FRACASO DE JESÚS EN NAZARET
Escrito por  José Luis Sicre

Como en una serie de televisión, el evangelio de este domingo comienza recordando lo último contado en el anterior. Jesús ha leído en la sinagoga de Nazaret un texto de Isaías que proclama una buena noticia a los pobres, ciegos, prisioneros, oprimidos. Cuando termina, afirma: «Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír». ¿Cómo reaccionará el auditorio a estas palabras? Es lo que se cuenta en el evangelio de hoy, en el que podemos distinguir tres momentos: la reacción inicial del auditorio, un ataque desconcertante de Jesús, y la reacción final de los nazarenos.

El relato de Lucas
Aparte de leer a Isaías, Jesús no ha dicho prácticamente nada. Sin embargo, Lucas indica de inmediato la triple reacción de los presentes: aprobación, admiración y desconcierto. Al parecer, les gusta lo que han oído, pero no comprenden que lo diga alguien a quien conocen desde pequeño.

Si Jesús hubiera sido un político, habría aprovechado la ocasión para ganarse más aún al auditorio, solventando las posibles dudas sobre su autoridad. Sabe lo que esperan de él: no que lea textos de la Biblia sino que haga milagros. Le bastaría realizar algunos parecidos a los que ha hecho en Cafarnaúm para que todos le aplaudan y crean en él.

Sin embargo, se niega a ello e incluso adopta una postura agresiva. Sin que los nazarenos hayan dado motivo, Jesús da por supuesto que lo van a rechazar. No se basa en nada concreto que hayan hecho o dicho, sino en un proverbio: “Ningún profeta es bien mirado en su tierra”. En consecuencia, tampoco él mira bien a los nazarenos y no hará allí ningún milagro. Igual que Elías fue enviado por Dios a ayudar a una viuda fenicia, y Eliseo a un leproso sirio, él también se siente enviado a los paganos.

¿Cuál sería la reacción lógica de los nazarenos? Levantarse e irse de la sinagoga, soltando probablemente bastantes maldiciones contra Jesús. Sin embargo, lo que cuenta Lucas es mucho más fuerte: se sienten tan irritados que deciden matarlo, despeñándolo.  

Un relato desconcertante
Cuando se lee con atención el relato de Lucas surgen varias preguntas:
¿Por qué adopta Jesús una postura tan agresiva?
¿Por qué da por supuesto que lo van a rechazar?
¿Por qué compara su actitud con la de Elías y Eliseo, enviados a los paganos, cuando reconoce haber hecho milagros en Cafarnaúm, que no es una ciudad pagana sino israelita?
¿Por qué reaccionan los nazarenos de forma tan terrible, queriendo matarlo?
Para responder a estas preguntas conviene recordar cómo cuenta Marcos la visita de Jesús a Nazaret.

La versión de Marcos
Marcos cuenta la visita de forma muy distinta. Jesús ya es bastante conocido cuando vuelve a Nazaret con sus discípulos. Y ocurre lo siguiente:

“Un sábado se puso a enseñar en la sinagoga. Muchos al escucharlo comentaban asombrados: ¿De dónde saca éste todo eso? ¿Qué clase de sabiduría se le ha dado? Y, ¿qué hay de los grandes milagros que realiza con sus manos? ¿No es éste el artesano, el hijo de María, el hermano de Santiago y José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas? Y esto lo sentían como un obstáculo. Jesús les decía: “A un profeta sólo lo desprecian en su tierra, entre sus parientes y en su casa”. Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo sanar a unos pocos enfermos a quienes impuso las manos. Y se asombraba de su incredulidad.”

Las diferencias son claras. En Marcos, la reacción del auditorio no es de aprobación, admiración y desconcierto, sino de desconcierto y rechazo. Entonces es cuando Jesús recuerda que “a un profeta solo lo desprecian en su tierra”. Pero nadie intenta matarlo. Simplemente, no creen en él ni en su poder. Y Jesús se admira de su incredulidad.

Nazaret como símbolo
¿Por qué ha escrito Lucas un relato tan distinto? Porque él no ha pretendido contar lo ocurrido, sino convertir la visita de Jesús a Nazaret en símbolo de la relación de Jesús con el pueblo judío y con los paganos.

Para ello, lo primero que hace es comenzar la actividad de Jesús con esta visita. Mientras Mateo y Marcos dicen que Jesús comenzó predicando por los pueblos y aldeas de Galilea, sin concretar cuáles, Lucas nos sitúa en la sinagoga de Nazaret. Sabe que Jesús no fue aceptado por los nazarenos, ni tampoco por su familia, que lo consideraba medio loco. Recoge y lleva al límite ese rechazo, convirtiéndolo en símbolo de la oposición de la mayor parte del pueblo judío, que terminó provocando su muerte.

En el Nuevo Testamento se indican distintos motivos por los que Jesús entró en conflicto con las autoridades judías: por no observar el sábado, por ser un peligro desde el punto de vista político… En el relato de Lucas, el motivo principal de conflicto es el nacionalismo de los que quieren un Mesías al servicio exclusivo de Israel, mientras que Jesús se ve enviado a toda la humanidad. Pero nadie debe escandalizarse de eso, mucho menos los judíos: también Elías y Eliseo fueron enviados por Dios a los paganos en unos momentos en que los israelitas estaban muy necesitados de ayuda.

La primera lectura (Jeremías 1,4-5. 17-19)
Ha sido elegida como demostración de que “ningún profeta es bien visto en su tierra”. Las palabras finales “Lucharán contra ti, pero no te podrán, porque yo estoy contigo para librarte” coinciden muy bien con el final del evangelio, donde Jesús pasa serenamente entre quienes intentan matarlo y se aleja. Con una gran diferencia: Jeremías se verá libre gracias a la compañía de Dios; Jesús tiene en sí mismo el poder para enfrentarse al enemigo. Cuando muera será porque él lo acepta libremente.

Pregunta final
¿No nos parecemos demasiado los cristianos a los nazarenos de Lucas? ¿No somos demasiado exclusivistas al hablar de la salvación de Dios?

José Luis Sicre





Y si nos detuviéramos ¿Qué pasaría?

Pasa que cuando uno se detiene o se asienta, todo lo que estaba en movimiento se agolpa en el interior buscando continuar el movimiento. En esto seguimos las leyes de la inercia física. La pregunta podría ser: ¿qué detiene el movimiento interior? ¿Qué sucede con lo que estaba en movimiento cuando nos aquietamos?

Cuando nos encontramos en el fragor del trabajo, de una relación o de una circunstancia que nos activa intensamente, todas nuestras fuerzas vitales trabajan al mismo tiempo en pos de lo que estamos viviendo. Incluso las violencias ejercidas o padecidas de nuestro actuar en el mundo se configuran como movimientos. Son golpes de estímulos a la sensibilidad, golpes de conciencia. Nuestro cuerpo que sabe del mundo más que nosotros mismos registra absolutamente todo lo que vivimos.

 El gran shock que padecemos en el aquietarnos es el del silencio. Cuando nos callamos, surgen de nosotros todas aquellas palabras, frases, imágenes, ideas, pensamientos, sentimientos por decir. En efecto, cuando dormimos los sueños configuran un mundo simbólico hilvanando muchos de estos materiales. Por eso es necesario de vez en cuando detenerse. Allí se fragua la vida feliz. Sólo el detenerse produce vidas felices. Detenerse de qué, si no hago nada, podrán decir algunos más sedentarios. Detenerse de lo que sea que viene sucediendo en nuestra vida. Detenerse y silenciarse para reconocernos, sentirnos sentir.

Y una vez que se agolparon todos los movimientos en el ‘paragolpes’ de nuestra conciencia: comunicar. La única vía de escape para soportar la inercia en la detención es la de comunicarse.

Primero, con uno mismo.
Relatarse a uno lo que se vive como hablando con alguien a quien deseamos. Porque la inteligencia narrativa ejerce una doble función de integración del acontecimiento que vivimos –y hasta el límite de anularlo- y de exaltación del acontecimiento, hasta el punto extremo en que el acontecimiento mismo engendra sentido. Tomar contacto de ese diálogo sincero con lo que nos sucede es casi la gran tarea a la que nos deberemos comprometer si deseamos una vida feliz.

 Segundo, comunicarse (como sea) con otro, es la otra fórmula de salir del solipsismo.
Sea como sea que se pueda decir. Aquí la creatividad tiene que ser fecunda. Cada palabra, gesto, dibujo, canción, silencio, mirada… será una curación. Sentirás el alivio de sentirte vivo sólo si comunicas lo que vives sea lo que sea que padeces, como sea que se pueda comunicar.

 Detenerse y contemplar el verbo. ¿Qué estoy haciendo? Y permanecer allí. Sereno, sin hacer más que sentir lo que sientes. Alabando la inmovilidad ante lo incambiable. Dejando ser lo que es. Que es lo más real, y sólo la realidad cura. Solo la aceptación agradece.

 Emmanuel Sicre Sj





Tan pocas veces hablamos de fe...

La fe. He ahí una de las más poderosas, definitivas y radicales fronteras. Cuántas veces se confunde dialogar sobre la fe (o su ausencia) con estrecheces sobre normas y costumbres.
Las preguntas más arriesgadas, más mordientes y dolorosas sobre la soledad, el tiempo, la vida, el amor, la muerte, sobre Dios... ¡Eso es la fe! La búsqueda que da sentido a una historia. El horizonte que te lleva a caminar por un alambre vital. El grito más silencioso. ¡Eso es la fe! El vínculo más intangible. La esencia del perdón, de la gratuidad, de la resistencia. ¡Eso es la fe! La mirada agónica a un espejo y a una ventana, tratando de intuir algo más, siempre, más allá. ¡Eso es la fe! Tantas veces se confunde fe con absurdas luchas culturales. Con dogmatizar lo que es pura convención. Con convertir el museo en celda. Pobres sombras de la verdadera batalla.
Elijo la fe libre, compartida, peleada en el baile de mil silencios y una Palabra. La fe que siempre, hasta el final, será pregunta.
Esa fe.

José María Rodríguez Olaizola, SJ.



Película : El hijo de Saúl
Por Emilio Sáenz-Francés. 

Quizás en un primer análisis, se nos escapa que el apellido del protagonista de “El Hijo de Saúl” significa, precisamente, alien. Saúl es un extranjero de sí mismo y de lo que le rodea. No sabemos nada de su pasado, ni de sus sueños o esperanzas previos a la catástrofe que describe la película. No sabemos si era una buena persona o si su vida huyó de los caminos de la justicia. La película de László Nemes, en efecto, amplifica el drama ético del holocausto al acercarnos a él con frialdad quirúrgica, a través de un personaje con el que es difícil empatizar, según avanza el metraje. Nos niega los caminos, las escapadas morales a través de la empatía a las que recurrió Spielberg. No nos queda más que ser testigos de un horror sin límites. Uno que no nos podemos permitir olvidar... para seguir leyendo, click aquí: http://entreparentesis.org/el-hijo-de-saul/

Emilio Sáenz-Francés.
Profesor de Historia y Relaciones Internacionales (Universidad Pontificia Comillas)





Casa San Ignacio, nuevo espacio social de Madrid

(Jesuitas).- Convergen desde un espacio de co-working para empresas sociales, una casa de infancia y juventud o una empresa de inserción social para jóvenes en riesgo. A pocos metros del centro financiero de la ciudad, detrás de las cuatro torres de la Castellana, se esconde un barrio cuya población tiene muchas carencias, a pesar de la regeneración de las últimas décadas: La Ventilla.
Allí comenzó la labor de los jesuitas en los años veinte del siglo pasado en favor de los vecinos más vulnerables. Y allí continúa.

Este mes acaban de inaugurar un proyecto ambicioso que aúna a todas las obras sociales de la Compañía de Jesús en la ciudad: Casa San Ignacio. Esta mañana se presentaba a los medios con un desayuno de prensa.​ Un edificio de 1.800 m2 para dar mayor dignidad a los más vulnerables.

Qué es y ejes transversales:
En un amplísimo edificio de 1.800 metros cuadrados, situado entre el centro de atención a inmigrantes Pueblos Unidos y el colegio Padre Piquer (ambos regidos por la Compañía de Jesús), se levanta esta casa cuya reforma ha llevado a cabo durante dos años la empresa de inserción Amoverse, una de las obras que precisamente tiene sede en la casa y que da formación y experiencia laboral a jóvenes en el sector de la construcción.

Según su director, el jesuita Higinio Pi: "La corrala madrileña inspira el trabajo de esta casa. La filosofía interna del edificio es que los lugares de trabajo son pequeños pero hay mucho espacio común para todos, reuniones, salas... Es más productivo el café de las 11 de la mañana que mil reuniones", es decir "la idea es que yo hago mi actividad y tengo múltiples espacios para colaborar y compartir con otros y enriquecerme".

Y todo ello para cumplir el objetivo primordial de Casa San Ignacio: promover conjuntamente procesos de inclusión y mayor dignidad a las personas más vulnerables. Tanto a las del barrio, que en un alto porcentaje son inmigrantes, como a otros madrileños a los que da oportunidades a nivel de empleo, de educación en el ocio y tiempo libre, o de voluntariado.

Hay tres áreas verticales de trabajo en esta casa: Menores y Familia; Laboral; y Espacio de crecimiento personal y espiritual. Y otras tres áreas transversales: Formación; Voluntariado; y Participación Local y Trabajo en Red.

Menores y Familia:
Menores y familias presta apoyo a estos colectivos que están en situación de vulnerabilidad social. El área está formada por tres proyectos: La Casa de la Juventud, para menores; Conecta Ventilla, de apoyo a adolescentes en los centros escolares y el Plan Familia, un proyecto en red del área de menores del sector social de los Jesuitas y del Instituto Universitario de la Familia de la Universidad Pontificia Comillas.

Belén Paños, directora de la Casa de la Juventud nos habla del trabajo generado hasta el momento: "A raíz de unos estudios que se hicieron en el barrio se ve un poco la necesitad de apostar por el trabajo de menores y jóvenes. En la Compañía venía funcionando desde hace unos 10 años el proyecto de Menores de Pueblos Unidos, muy apegado al barrio, con mucho sentido de pertenencia. Y al crear la Casa de la Juventud ese proyecto de Menores se integra dentro de ella".

Es lo que se conoce como el proyecto de tarde y consiste en que las tardes de lunes a viernes se da apoyo escolar y ocio educativo gracias a un equipo de educadoras y voluntarios. Se generan cuatro espacios, dos para infancia y dos para adolescencia. El proyecto de adolescencia se llama Espacio Juvenil y se dirige a chavales de 12 a 13 años en adelante. A principios de curso las listas de espera son inmensas porque señala Belén "esto, de cara al barrio, ha tenido una acogida maravillosa".

Para esta licenciada en Trabajo Social es muy importante señalar que "La Casa de la Juventud tiene un tinte de barrio, está muy en contacto con todos los recursos de Ventilla y en el tema de derivaciones de personas desde otras entidades. Queremos ser en el barrio una referencia estable en el tiempo". Trabajan con familias del barrio con algún tipo de riesgo social e intentan que el perfil de la Casa de la Juventud responda a la realidad de Ventilla, es decir, muchas familias de origen marroquí y luego una multiculturalidad inmensa: familias españolas del barrio de toda la vida, familias latinas, un par de familias chinas...

Dimensión laboral:
La dimensión laboral de Casa San Ignacio se ofrece en diferentes esferas. De manera directa a través de una empresa de inserción laboral para jóvenes y del espacio de co-working; y de manera indirecta con la formación que ofrece Radio Ecca, o el Proyecto Incorpora de La Caixa.

Espacio Geranios , es un espacio de co-working con un diseño moderno y sencillo. Ofrece un lugar de trabajo con la opción de usar las salas comunes y de compartir sueños e ideas con los compañeros y tiene un matiz especial. Había otros proyectos de co-working en Madrid pero no cumplían todos los requisitos para ser calificados de "sociales"; ni por los proyectos, ni por el contexto, ni por las tarifas... había barreras económicas y psicológicas que los hacían inaccesibles a un cierto sector de la población. Por eso, el objetivo de Espacio Geranios es acoger iniciativas económicas con beneficio social, conectando personas, grupos, proyectos, recursos e información. Ser una comunidad que, a través del trabajo colaborativo, impulse el emprendimiento social e inclusivo, democratizándolo.

Algunas de las empresas y organizaciones sociales presentes en Espacio Geranios son: Sedena, Integra-e, Agua de Coco, Amigos de Nyumbani y el proyecto Vives Emplea de Acción Contra el Hambre.

Por otro lado, en 2014 nació la Empresa de Inserción Amoverse de reformas y mantenimiento, que tiene sede en la casa. Sus trabajadores son los que han realizado la gran obra de reforma del edificio. Como explica su gerente, el jesuita Paco Angel: "Desde el sector social de la Provincia de España, una de las dinámicas que se está trabajando es empezar a crear empresas de inserción para generar empleo, promovidas por entidades de la Compañía.

El problema que detectamos es que aunque haya formación, lo que falta ahora son lugares de trabajo. Hemos ofrecido mucha formación pero no hay empleo. Entonces la empresa de inserción permite una fórmula mixta en la cual el trabajador de inserción trabaja y cobra un sueldo y además tiene un compromiso de inserción formativo e individualizado. Se busca en qué situación está la persona y qué itinerario formativo puede complementar su proceso para buscar la transición a su inserción laboral. La empresa no es destino para crear trabajadores fijos sino que es un tránsito a la vida normal laboral".

El Proyecto Incorpora, es un programa de intermediación laboral financiado por la Obra Social de la Caixa, que tiene como objetivo la inserción laboral de personas en ámbitos de exclusión social. Desde el año pasado Casa San Ignacio ha formado parte de este programa, recogiendo el trabajo histórico que se había realizado en Pueblos Unidos. Según Félix Martín, coordinador del mismo: "Este programa nos permite tener un mayor acceso a ofertas de empleo y ofrecer más oportunidades laborales a las personas que atendemos tanto en Ventilla como en El Pozo. Y a su vez, la labor que hacemos en la Fundación San Juan del Castillo sirve para poder compartir con el resto de entidades del Programa, ofertas y posibilidades de formación, facilitando así mayores sinergias entre entidades, personas beneficiarias y empresas".

Durante 2015 se atendió desde la Fundación San Juan del Castillo a 188 personas en situación de riesgo de exclusión social, gestionado más de 100 ofertas de trabajo consiguiendo 80 inserciones laborales en más de 30 empresas diferentes, y realizando 4 nuevos convenios de colaboración con empresas. Además, se están organizando 3 cursos formativos que incluyen prácticas formativas en empresas. Para Félix Martín "es especialmente significativo la colaboración entre entidades sociales, empresas, y las sinergias que se generan en Casa San Ignacio para permitir construir un tejido social unido al empresarial, con el foco en aquellas personas que tienen más dificultades para encontrar un empleo".

Espacio de crecimiento personal y espiritual
Casa San Ignacio quiere potenciar el crecimiento personal y espiritualidad, y por ello genera un espacio y un tiempo para cuidar el espíritu y promover la apertura a la trascendencia, una mirada profunda sobre las cosas, la búsqueda de la autenticidad personal y profundizar en la lógica de la gratuidad. Esto se traduce en coloquios sobre espiritualidad y exclusión social o liderazgo ignaciano, presentaciones de libros de espiritualidad, fe-justicia... que suelen estar coordinados con otras obras jesuitas de Madrid. Además, la casa tiene una capilla llamada "Espacio Arrupe".

Los otros "habitantes" de la casa:
Las otras obras sociales jesuitas que habitan esta casa son: las delegaciones de Madrid de la ong Entreculturas y de la radio educativa Radio Ecca; la Fundación San Juan del Castillo; la Fundación Amoverse; el proyecto RedGenera y el espacio de co-Working llamado Espacio Geranios.

La Fundación San Juan del Castillo se dedica a la atención de la población migrante, trabajando tanto con personas migrantes como con los ciudadanos de la sociedad de acogida. Su finalidad es contribuir a la construcción de una sociedad integrada y cohesionada, de españoles y migrantes de diversos orígenes. Lo hace mediante distintos tipos de actividades, unas orientadas a brindar apoyos concretos a las personas migrantes en dificultad y otras a mejorar la acogida por parte de la sociedad española, a través del estudio de las causas de las migraciones y de los problemas de integración y de acciones de sensibilización de la ciudadanía.

Entre sus proyectos destacan: el Centro Pueblos Unidos y el proyecto Red Genera. Pueblos Unidos, situado a pocos metros de Casa San Ignacio ofrece un espacio de acogida a personas recién llegadas a España, a través de un itinerario que comprende el acompañamiento en la cercanía, desde la acogida inicial, pasando por su formación y primer empleo. Además, desarrolla un destacado trabajo de sensibilización e incidencia pública.

RedGenera es un Proyecto de microcréditos, autoempleo y ahorro ético. Tiene un doble objetivo: acompañar a migrantes que quieran poner en marcha pequeñas empresas y concienciar a la sociedad sobre el uso responsable del dinero y sobre el ahorro ético. Este acompañamiento incluye no sólo asesoramiento empresarial y legal, sino también la concesión de microcréditos que posibiliten la puesta en marcha de un negocio y la supervisión y tutorización durante el desarrollo del mismo.

Entreculturas es una de las dos ONG de cooperación al desarrollo de la Compañía de Jesús en España. Trabaja como una red de transformación para el cambio social a través de la educación. La sede de Madrid está desde hace unos meses en Casa San Ignacio.

De los 650 millones de niños que hay en el mundo en edad de cursar educación primaria, 250 millones no han aprendido ni a leer, ni a escribir ni a calcular. Más de 59 millones de niños y niñas no pueden ir al colegio a causa de la pobreza, la discriminación o las guerras. En Entreculturas están convencidos que de que la educación cambiará sus vidas. Por eso trabajan para erradicar esta injusticia, promoviendo el derecho a una educación de calidad. Sus áreas de trabajo son: la Cooperación al Desarrollo, la Educación para la Ciudadanía Global y la Incidencia para el Cambio.

Radio ECCA es una entidad educativa que ofrece formación a personas adultas a través de la radio y en línea. El sistema ECCA de enseñanza se basa en un sistema a distancia/semipresencial propio, que consta de la combinación de un soporte escrito y un soporte de audio para el trabajo personal del alumno/a al que unimos la necesaria tutoría presencial (o telemática en la formación en línea) que consideramos que es el elemento imprescindible para completar el proceso de enseñanza-aprendizaje, y trasmitir la motivación personalizada necesaria para lograr la participación activa de los/as participantes en la formación. Enfoca su actividad hacia aquellos sectores de la sociedad que no pueden integrarse por circunstancias personales familiares o laborales en Centros con clases totalmente presenciales o en la enseñanza a distancia convencional.

La sede de Radio ECCA Madrid ofrece, por un lado:
La formación reglada tanto Formación Básica (Título Oficial de Graduado en Secundaria) que es en línea y semi-presencial (con tutorías), y Bachillerato, que sólo es en línea

Formación no reglada (Idiomas, Contabilidad, Informática, Marketing, Gestión de Comercio, Técnicas de Búsqueda de Empleo....).

Formación no formal y la formación profesional para el Empleo.
Y por otro, desarrolla proyectos de ámbito social, dirigidos fundamentalmente a jóvenes, mujeres e inmigrantes a través de cursos de formación de cara al empleo.

La Fundación Amoverse tiene en Casa San Ignacio sus oficinas administrativas mientras mantiene su presencia activa en el Pozo del Tío Raimundo. Amoverse es un proyecto de atención a niños y jóvenes del barrio. Un proyecto de atención educativa no-formal para ayudarles en su integración escolar.

La reforma del edificio:
La reforma del edificio la han llevado a cabo durante dos años un grupo de jóvenes de la Empresa de Inserción Amoverse que enseña un oficio a jóvenes en riesgo de exclusión social. Ha sido una obra de gran envergadura que ha supuesto todo un reto, más aún, al ser realizada por jóvenes que acababan de aprender el oficio. En la reforma, según el arquitecto técnico de la empresa, Saturnino Domínguez, "hemos primado la luz y la apertura de espacios que se puedan vivir, que sean acogedores con los que los habitan y con los que van a ser acogidos en ellos", es decir, "espacios diáfanos, limpios y de colores".

El edificio pertenecía anteriormente a las Damas Catequistas donde ofrecieron durante años diversos proyectos de su Obra Social y Cultural Sopeña (OSCUS) a los habitantes del barrio. De alguna manera con Casa San Ignacio se da continuidad a este servicio social a La Ventilla.

La presencia de la Compañía de Jesús en La Ventilla
Desde que en los años 20 del siglo pasado el jesuita Santo Padre Rubio comenzara su labor con la población necesitada de La Ventilla, la presencia de la Compañía en este barrio ha sido constante y ha ido en aumento.

El P. José María Rubio, entre otras tareas, fomentó la educación de los niños más desprotegidos y necesitados. En 1931 se construyó en el solar que hoy ocupa el centro de Formación Padre Piquer, las "escuelitas" de San Francisco Javier, un dispensario y la Parroquia de Ntra. Sra. del Carmen. En 1964, la entonces Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid firmó su primer convenio con la Compañía de Jesús por el que la Caja asumió el sostenimiento económico, dejando la dirección pedagógica y técnica del centro en manos de la Compañía de Jesús. A partir de ese momento, se construyó el Centro de Formación Padre Piquer.

Hoy, en este barrio, la Compañía de Jesús está representada por una plataforma formada por: una parroquia (San Francisco Javier y San Luis Gonzaga), un colegio (Centro de Formación Padre Piquer) un centro de atención a inmigrantes (Pueblos Unidos) y varias comunidades de jesuitas, sobre todo de formación.

Desde ahora Casa San Ignacio amplía y cohesiona esta presencia.