viernes, 17 de julio de 2015

COMO OVEJAS SIN PASTOR - José Antonio Pagola


COMO OVEJAS SIN PASTOR - José Antonio Pagola
Los discípulos, enviados por Jesús para anunciar su Evangelio, vuelven entusiasmados. Les falta tiempo para contar a su Maestro todo lo que han hecho y enseñado. Al parecer, Jesús quiere escucharlos con calma y los invita a retirarse «ellos solos a un sitio tranquilo a descansar un poco».

La gente les estropea todo su plan. De todas las aldeas corren a buscarlos. Ya no es posible aquella reunión tranquila que había proyectado Jesús a solas con sus discípulos más cercanos. Para cuando llegan al lugar, la muchedumbre lo ha invadido todo. ¿Cómo reaccionará Jesús?

El evangelista describe con detalle su actitud. A Jesús nunca le estorba la gente. Fija su mirada en la multitud. Sabe mirar, no solo a las personas concretas y cercanas, sino también a esa masa de gente formada por hombres y mujeres sin voz, sin rostro y sin importancia especial. Enseguida se despierta en él la compasión. No lo puede evitar. «Le dio lástima de ellos». Los lleva a todos muy dentro de su corazón.

Nunca los abandonará. Los «ve como ovejas sin pastor»: gentes sin guías para descubrir el camino, sin profetas para escuchar la voz de Dios. Por eso, «se puso a enseñarles con calma», dedicándoles tiempo y atención para alimentarlos con su Palabra curadora.

Un día tendremos que revisar ante Jesús, nuestro único Señor, cómo miramos y tratamos a esas muchedumbres que se nos están marchando poco a poco de la Iglesia, tal vez porque no escuchan entre nosotros su Evangelio y porque ya no les dicen nada nuestros discursos, comunicados y declaraciones.

Personas sencillas y buenas a las que estamos decepcionando porque no ven en nosotros la compasión de Jesús. Creyentes que no saben a quién acudir ni qué caminos seguir para encontrarse con un Dios más humano que el que perciben entre nosotros. Cristianos que se callan porque saben que su palabra no será tenida en cuenta por nadie importante en la Iglesia.

Un día el rostro de esta Iglesia cambiará. Aprenderá a actuar con más compasión; se olvidará de sus propios discursos y se pondrá a escuchar el sufrimiento de la gente. Jesús tiene fuerza para transformar nuestros corazones y renovar nuestras comunidades.
AGUAS DE DESCANSO
Escrito por  Florentino Ulibarri

Antes que naciéramos y despertáramos,
antes que la conciencia social existiera,
la Biblia recogió tu invitación al descanso
para que gozáramos la vida y la fiesta.

Es el descanso esa reivindicación bíblica
que evoca la esencia de la vida buena:
fraternidad, armonía, felicidad,
liberación de ansiedades y agobios, paz.

A esas aguas de descanso nos conduces Tú,
día y noche, a pesar de nuestras preocupaciones,
como llevan los pastores a sus rebaños,
porque no quieres que estemos cavilando.

Y nosotros, siguiendo los anuncios
de los nuevos tiempos y nuevas costumbres,
confundimos tus aguas de descanso
con los spas, playas y balnearios.

Señor, enséñanos a descansar sanamente
sin añorar paraísos y rincones vírgenes
que sólo están al alcance de los pudientes.
Enséñanos a descansar silbando tus canciones.

Enséñanos a descansar en compañía,
con la familia, los amigos y la buena gente,
compartiendo tiempo, risas e ilusiones
y, también, dinero y bienes, aunque no se estile.

¡Déjanos disfrutar en tus aguas y espacios
de fraternidad y descanso!





LO MÁS IMPORTANTE PARA JESÚS ES LA PERSONA
Escrito por  Fray Marcos
Para comprender los distintos aspectos del evangelio de hoy, tenemos que tener presente el contexto. Los apóstoles acaban de volver de la misión a la que Jesús les ha envidado (evangelio del domingo pasado). Entre el envío y el regreso, nos ha contado la muerte de Juan Bautista. Terminada la misión de los doce, se vuelven a reunir y se cuentan las peripecias de la tarea que acaba de concluir. Parece ser que les ha ido bien y vienen encantados (Lc los dice expresamente). La euforia de la gente que les busca ratifica esa visión. El éxito se les está subiendo a la cabeza y no les deja tomar la postura adecuada.

Para entender este pasaje, debemos recordar que después de los primeros éxitos en Cafarnaún, Jesús se retira al desierto para poner en orden sus ideas. En este pasaje, son los enviados los que tienen éxito y deben ser también ellos los que se retiren a examinar su actitud vital. Mc nos está diciendo que los discípulos necesitan una seria reflexión sobre el éxito de su misión, como Jesús necesitó meditar sobre su mesianismo.

"Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco". El mismo Jesús que les empujó a una actividad febril entre la gente, les lleva ahora a un alejamiento de esa misma gente para dedicarse a ellos mismos. No se trata solamente de la preocupación por su cansancio. Se trata, sobre todo, de que entiendan bien el sentido de lo que está sucediendo y no se dejen llevar por falsos espejismos. Por dos veces se dice que van al desierto, para dejar claro que necesitan una reconversión.

El texto griego no dice 'lugar tranquilo o despoblado' sino erhmon topon; en latín: "desertum locum" que significa lugar desértico. La diferencia es importante si tenemos en cuenta el significado que Mc da al desierto, como lugar de lucha contra el mal; en estos casos, contra el falso mesianismo. Inmediatamente después de ser bautizado, Mc coloca a Jesús en el desierto, para que allí aclare cual va a ser su verdadera misión, superando la tentación del un mesianismo triunfalista. Después del éxito en la sinagoga de Cafarnaún y la curación de la suegra de Pedro y cuando todo el mundo le buscaba, se marcha él solo al desierto. Ahora Jesús pretende que una reflexión calmada, haga superar el estado de euforia.

"Se les adelantaron". Los planes van a ser frustrados por una urgencia mayor, la de la gente que le esperaba. En la profunda humanidad manifestada por Jesús en el evangelio de hoy, tenemos que descubrir su verdadera divinidad. Es de notar que el relato habla ahora del grupo. "Los reconocieron", "se les adelantaron". Al incorporar a los doce a su propia misión, queda establecido el grupo como comunidad. La búsqueda de la gente refleja una carencia de apoyo y estímulo que posibilita la tarea de Jesús. Como la hemorroísa, como Jairo, el pueblo oprimido descubre su necesidad de salvación y la busca en Jesús.

"Como ovejas sin pastor". Es una imagen  clásica en el AT. En una cultura en que la ganadería era el principal medio de sustento, todos sabían perfectamente lo que se estaba insinuando con la imagen del pastor. Siguiendo la primera lectura, Jesús hace una crítica a los dirigentes que, en vez de cuidar de las ovejas, las utilizan en beneficio propio. Siempre ha pasado lo mismo. Nunca han faltado pastores, pero han sido tantas las falsas ofertas y hechas con tanta persuasión, que el pueblo se ha sentido indefenso ante las tales ofertas.

"Le dio lástima". Hoy no le conmueve un ciego o leproso, sino la gente normal, que anda descarriada. La 'compasión' sería una manera más adecuada de expresar el amor, superando los malentendidos que la palabra 'lástima' puede comporta. Podemos sentir lástima de una persona, pero no mover un dedo para sacarle de su lastimosa situación. En todos los tiempos podemos constatar políticos y eclesiásticos que no tienen en cuenta al pueblo a la hora de tomar sus decisiones. La actitud de Jesús (enseñar y dar de comer) es el mejor antídoto contra la tentación de buscar en la gente el aplauso sumiso.

"Y se puso a enseñarles con calma". Una manera muy sutil de decir que por encima de los planes de Jesús, está la necesidad de la gente. Por cierto, el texto griego no dice "con calma", sino "muchas cosas" (polla). La verdad es que del contexto se deduce que dedicó todo el día a esa tarea, pues a continuación Mc narra la primera multiplicación de los panes, que empieza advirtiendo de que 'se hizo tarde'. El tiempo es lo más preciado que tenemos porque es limitado. Tener tiempo para los demás es la mejor manera de responder a las exigencias del evangelio. En realidad, la vocación del cristiano es ésta: ser para los demás.

Se cumple la promesa de Jeremías. Jesús es el único pastor. Como dice Jn, él es el modelo de pastor, el único que no nos va a engañar ni se va a aprovechar de nosotros. Con todos los demás que se presenten como intermediarios, hay que tener cuidado, porque nos pueden desviar poniendo sus intereses por delante de los nuestros. Es una tentación en la que los seres humanos caemos casi siempre; incluso cuando hablamos de Dios es para manipularlo y ponerlo a nuestro servicio.

Hoy, más que nunca, andan las ovejas desorientadas. No faltan pastores, pero cada uno las manda por un camino diferente. Si hay una característica de nuestro tiempo, es precisamente la desorientación. Es urgente distinguir el verdadero mensaje de evangelio de tanta ideología y partidismo en que hoy está envuelto. Cuando Pablo dice que derribó el muro que los separaba, no se refiere a una situación externa, sino a una actitud de fidelidad a sí mismo, que permite superar la barrera del odio. Lo que nos separa es siempre nuestro falso yo. Nuestro verdadero ser, lo que hay de Dios en nosotros, es idéntico en todos.

Cuando en el evangelio Jesús invita a los apóstoles a retirarse al "desierto", está tratando de decirnos que solo en el silencio y en el recogimiento interior, podemos encontrar el verdadero ser, y solo después de saber donde está, podemos indicar a los demás el camino para encontrarlo. Sin vida interior, sin meditación profunda no puede haber una verdadera vida espiritual. Sin esa vivencia no podemos ayudar a los demás a descubrir el manantial de agua viva que llevan dentro. Si encontramos a Dios en nosotros,  llevarlo a los demás se convertirá en la tarea más urgente y más fácil de nuestra vida.

El evangelio de hoy es un reconocimiento de la necesidad del silencio para recuperar la armonía interna, amenazada por el exceso de actividad en cualquier orden de cosas. El estrés que hoy padecemos se debe a que no tenemos tiempo para nosotros mismos. Esta falta de tiempos tranquilos nos impide asimilar y ordenar los acontecimientos, que de esa manera, nos pueden destrozar, como la comida no digerida y por lo tanto indigesta.

Busca en tu interior y descubre allí el verdadero guía. No mendigues mas agua que se te da a cuentagotas y por un precio; busca la fuente que está siempre manando y a tu entera disposición. Las mediaciones serán buenas en la medida que no se conviertan en fines o en medios para que otro se aproveche. Te ayudará todo aquel que te ayude a entrar dentro de ti y a ser fiel a las exigencias que nacen de lo hondo del ser. La exigencia fundamental del ser humano es el amor. Sin ser amado puedes desplegar tu humanidad, Sin amar, no.

El dedicarse a los demás y la dedicación a uno mismo no son dos aspectos que se puedan separar. La contemplación y la acción no pueden disociarse. Ni una ni otra serían auténticas si las separáramos. Todo acercamiento a Dios lleva directamente a los demás. Todo verdadero acercamiento a los demás, nos acerca inevitablemente a Dios. Si en nuestra vida somos capaces de olvidar uno de los dos aspectos, será la señal de que nos estamos equivocando de objetivo y además, nos estamos alejando del evangelio.

Meditación-contemplación

Acción o contemplación
ha sido el caballo de batalla de la vida espiritual.
No hay tal oposición entre una y otra.
La acción sin contemplación sería programación estéril.
La contemplación sin acción sería una falacia.
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Al verdadero Dios solo se llega a través del ser.
Descubrir tu verdadero ser es identificarte con los demás.
Una auténtica vida espiritual
Te llevará a la preocupación sincera por el otro.
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Cuando la entrega al otro no es fruto de una programación,
es en sí misma, una verdadera oración.
Un verdadero contacto con Dios en la oración,
es ya en sí, una acción en beneficio de todos.
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Fray Marcos





DESCANSO MERECIDO Y FRUSTRADO
Escrito por  José Luis Sicre

¿Un relato imposible o un relato simbólico?
El evangelio empalma con el del domingo anterior, cuando Jesús envía a los discípulos de misión. A primera vista se entiende tan bien que casi da vergüenza comentarlo. Pero hay un detalle sorprendente e inexplicable: cuando Jesús y los discípulos se montan en la barca en busca de un lugar solitario, cuenta Marcos que muchos los vieron marcharse, fueron corriendo y llegaron allí antes que ellos. Escribo estas líneas en el centro de la bahía de Cádiz, cuya forma y dimensiones me recuerdan un poco al lago de Galilea. Imagino que Jesús se embarca hacia un lugar solitario. ¿Es posible que la gente vaya corriendo desde Rota, El Puerto de Santa María, Puerto Real y llegue antes que la barca a un sitio que nadie sabe cuál es? Imposible. Esto demuestra que el relato no hay que leerlo desde un punto de vista meramente histórico (lo que ocurrió aquel día) sino simbólico.

El primer aspecto que subraya Marcos es el enorme interés de la gente por Jesús. Ya lo ha dicho antes, indicando que eran tantos los que iban y venían en su busca que no tenían tiempo ni para comer. Cuando Marcos leyese este texto en su comunidad, le obligaba a preguntarse: ¿sentimos nosotros el mismo interés por Jesús? ¿Vamos corriendo detrás de él, o preferimos quedarnos cómodamente sentados en casa?

El segundo aspecto es la dedicación de Jesús a la gente. Cuando se acercan a la orilla y ve a la multitud reunida, no le dice a Pedro que reme mar adentro y busque otro sitio. Siente compasión de ellos porque los ve abandonados, como ovejas sin pastor. Si el primer aspecto sirve de autoexamen a la comunidad, este se dirige a sus responsables. ¿Siento compasión de la gente, o procuro quitarme de en medio cuando me van a fastidiar mi merecido descanso?

El tercer aspecto, muy importante, es que Jesús, al sentir compasión, no se dedica a hacer milagros, sino a enseñar. Y la gente parece satisfecha con eso. El viaje en busca de Jesús ha merecido la pena.

Pastores malos, pastores buenos, descendiente de David (1ª lectura)
El texto recoge ideas típicas de mediados del siglo VI a.C., durante el destierro de Babilonia. Por entonces era frecuente acusar a los reyes, los pastores, de haberse despreocupado del pueblo y provocar que marchara al destierro.

En esas circunstancias, los profetas están convencidos de que Dios no abandona a su pueblo, pero esa esperanza adquiere matices muy distintos. Es frecuente la idea de que Dios mismo reunirá al pueblo de todos los países donde se encuentra disperso. ¿Qué ocurrirá después? En unos textos se dice que el mismo Dios será su rey; en otros se habla de una restauración de la monarquía, con buenos reyes; en otros, de un rey maravilloso.

El texto elegido por la liturgia mezcla las dos últimas ideas: en un caso se habla de "pastores", en plural; al final, de un descendiente de David que gobernará rectamente, practicando el derecho y la justicia.

Administrar justicia – enseñar
Ya que esta lectura se ha elegido por su relación con el evangelio, es importante advertir que la esperanza política depositada en el descendiente de David, que administra justicia y practica el derecho, adquiere un matiz muy distinto en Jesús, que centra su actividad en enseñar.

José Luis Sicre





EL BUEN PASTOR LO DA TODO POR SUS OVEJAS
Escrito por  José Enrique Galarreta

La escena se sitúa en el regreso de los apóstoles de aquella misión que Jesús les había confiado, como leíamos el domingo pasado. Podemos imaginarla bien. La gente que no les deja ni respirar, ni comer; los discípulos cansados del viaje, deseando contar a Jesús lo que les había sucedido. Parece como si Jesús les dijera:

- Vámonos en la barca. Buscamos una cala escondida, pescamos un poco, hacemos unos peces a la brasa y me vais contando cosas....

Pero la gente se da cuenta, se les adelantan y al desembarcar, allí están todos. Y Jesús se conmueve de tanta fidelidad. ¡Adiós excursión con los amigos!. Con toda la paciencia del mundo, Jesús se pone a enseñarles muchas cosas, porque ve que están "como ovejas sin pastor".

REFLEXIÓN
El evangelio de Marcos muestra una de las escenas más interesantes de la predicación de Jesús en Galilea, precisamente porque no tiene ningún mensaje escondido, ningún carácter simbólico. Es un suceso que nos acerca extraordinariamente bien al conocimiento de Jesús, y de Dios.

El evangelista es aquí más bien cronista. En otros sucesos encontramos segundas intenciones, proclamaciones de fe, mensajes envueltos en los sucesos. Aquí no hay más mensaje que contemplar cómo es Jesús con sus amigos, cómo reacciona cuando le estropean una excursión.

Ante todo, el texto es para disfrutarlo, en especial por la enorme atracción que ejerce Jesús sobre la gente. No le dejaban ni comer, le seguían con fascinación, porque curaba a sus enfermos y porque "jamás ha hablado nadie como ese hombre". Porque hablaba de Dios de forma que entusiasmaba, porque hablaba de Dios y le entendían, porque, como constatan los de Emaús, oyéndole ardía el corazón. Es necesario que nos abandonemos un momento al gozo de esta contemplación de Jesús querido, admirado, seguido, atropellado por la gente.

El texto es, además, para conocer el ambiente que reinaba entre Jesús y sus discípulos, sus amigos. El Maestro y el Señor no se pondrá a lavar los pies de los discípulos en la última cena por excepción. El Maestro y el Señor es maestro de cordialidad, señor de la amistad. Está alegre de volver a verles, y ellos de verle a él; deseoso de tener un rato tranquilo para descansar con ellos.

Pero el Maestro y el Señor es, sobre todo señor de la compasión. Es un rasgo sobresaliente del carácter de Jesús, motivo de varios de sus milagros. Toda esa gente que ha venido corriendo por la costa, dando un largo rodeo, hambrienta de oírle, no puede ser defraudada. Están hambrientos de la Palabra. Sus pastores no les alimentan bien, los tienen abrumados con la Ley, con los impuestos, con los tabúes. Y Jesús se pone a hablarles, de muchas cosas.

Es una de las mejores imágenes de Jesús: un buen pastor, el que se preocupa de las ovejas, el que les busca buenos pastos, el que las guarda de peligros, el que se tira al monte a buscar una que se la ha perdido, el que siente enorme alegría cuando la encuentra. Finalmente, el que llega hasta dar la vida por esas ovejas. Una interpretación superficial pero importante de la muerte de Jesús nace de aquí: Jesús pudo evitar la muerte, pudo esfumarse, escapar de Judea, perderse en cualquier estado cercano, ganarse la vida de mil maneras... Pero no podía abandonar al rebaño, a los que creían en él. Fue consecuente hasta la muerte por sus ovejas.

Este texto nos lleva de nuevo a la consideración del domingo pasado: nos sirve para conocer a Jesús, nos conduce a la admiración por él... Y desde la fe entendemos que ahí es donde conocemos a Dios. Jesús es así porque se parece a su Padre, porque en él está el Espíritu. En ese Jesús cercano, compasivo, amistoso, poderoso para curar, consecuente hasta dar la vida, en él y sólo en él conocemos cómo es Dios. Una vez más, "el que me ve, ve a mi Padre".

CONSIDERACIÓN AÑADIDA
Una peligrosa tentación de este domingo, especialmente para los predicadores, sería aprovechar la ocasión para tronar contra los malos pastores, porque "vosotros dispersasteis mis ovejas, las expulsasteis, no las guardasteis...", pensando que hacen una correcta aplicación actual de la palabra de Jesús. Pero hacen más, hacen una aplicación y una interpretación, mezclando la palabra de Jesús con su propio juicio. Y es demasiado frecuente (y ha sido escandalosa y dañinamente frecuente), hacer este tipo de apropiación de la Palabra, sin distinguir entre el mensaje de Jesús y nuestro propio mensaje.

Tuve yo un compañero sacerdote que decía "Palabra de Dios", no al terminar la lectura del evangelio, sino al terminar la homilía... y no había manera de convencerle del disparate que estaba cometiendo.

Mucho me temo que en la Iglesia pueda pasar esto con más frecuencia de lo que parece. De hecho muchos de los sermones y discursos de los eclesiásticos hablan poquito de Jesús, poquito de sus parábolas... y mucho de doctrinas eclesiásticas más o menos razonables y oportunas, pero que no pueden pretender ser palabras de Jesús.

Creo que la iglesia necesitamos más Jesús, Jesús directo en estado puro, y menos atribución de Palabra Divina a nuestras propias interpretaciones.

José Enrique Galarreta





Me apellido Uno
Pedro Miguel Lamet, SJ.

Cuando estoy solo es cuando estoy más acompañado.

En el barullo de la vida cotidiana es fácil narcotizarnos. Rodeados de gente nos dormimos y drogamos nuestra auténtica naturaleza, obsesionados con el papel que representamos en la vida, la careta del hombre o la mujer que creemos ser. Sólo puedes volver con la gente cuando descubres quién eres realmente.

Pues no somos el centro, ni tan importantes como creemos desde el yo. Nuestra vida es un parpadeo del Universo. Un parpadeo único, irrepetible y cósmico en miles de años y espacios, pero un solo parpadeo.

Cuando desaparece ese personaje, ese ego mental que creo ser, despierto.

Escribe Willigis Jäger: “Una vez más se me  ha permitido y se me sigue permitiendo experimentar que mi vida no representa otra cosa que un simple golpe de mar en ese acontecimiento cósmico, y que lo que yo soy verdaderamente retornará sin tiempo y sin forma a la infinitud de la que nació mi yoidad”.

La salvación pues está en callar el run-run de la mente que da importancia excesiva a lo temporal, crea el dolor y el miedo a la muerte. En esa zona de nuestra verdadera naturaleza percibes que todo esto que me preocupa es una película que pasa y que lo importante es la luz que está detrás del proyector y no pasa.

Tú perteneces  ya a esa luz.

Cierra los ojos y sumérgete en el instante presente. Conectas con tu realidad sin tiempo. Te das cuenta que eres uno con el cosmos y que todos lo seres son pedazos de ti

Pedro Miguel Lamet, SJ.